El
rafting o descenso de ríos en balsas neumáticas es una actividad apta para todo
el mundo. Nos pone en contacto con la naturaleza de una forma directa, nos hace
vivir intensas emociones y es una excelente oportunidad para liberarnos de las
preocupaciones cotidianas.
Con unas nociones básicas,
siempre importantes
y acompañados por guías
profesionales estaremos
en condiciones de
disfrutar del río con total
seguridad; afrontar
rápidos, girar en las
corrientes y movernos por el
río a nuestro antojo;
siempre que las
ganas de darle al remo con
ímpetu nos acompañen.
En los momentos de calma, podemos disfrutar
de increíbles paisajes y de la sensación,
extraña
para la mayoría, de conocer un río desde
dentro,
dejándonos llevar por el agua y moviéndonos
al
ritmo que él nos impone.
El rafting
se práctica, principalmente, en dos ríos: el río
Miño en primavera, verano y otoño y el
río Deza
cuando los inviernos son lluviosos y hay caudal suficiente para descenderlo.
Para los que tuvisteis la suerte de bajar con nosotros el río Ulla,
deciros que la construcción de dos nuevas presas en el tramo en que
hacíamos el rafting nos obliga a eliminarlo de nuestra oferta !Pronto
será un embalse más! . Desgraciadamente este es el final que han tenido
y tendrán muchos de los mejores tramos para la practica de estos
deportes.